El retail que viene

La contraposición entre los que hablan de la "grave crisis" que atraviesa el sector y la euforia desatada por la apertura de la primera tienda física de AliExpress en España es evidente. Analizamos lo que está por llegar.

No es una novedad que el retail está cambiando, lo que sí lo es, es la velocidad con la que lo hace. Todo cambia, nada ha permanecido inalterado desde el origen de los tiempos.

Probablemente lo que hace diferente al mercado de retail es que, aparentemente, ha sido el último en hacerlo, y también aparentemente, ha cambiado a peor. Algunas voces dan el retail por muerto, mientras que otras se alzan en su defensa y claman por la necesidad de defenderlo como una “cuestión de ciudad”.

Mientras que en el resto del mundo se siguen cerrando centros comerciales de manera habitual, en España se continúan planificando y levantando centros comerciales a lo largo y ancho de toda nuestra geografía, y es que, todavía hoy, Spain is different. Los españoles seguimos comiendo y cenando más tarde que el resto de europeos, nos acostamos más tarde y, agradecidos de un mejor clima, salimos más. Además, somos más cercanos, nos gusta relacionarnos y divertirnos, y probablemente estamos en el top tres de países que más disfrutan de la gastronomía.

Estos gustos tan nuestros son los que han hecho evolucionar los centros comerciales para convertirlos, no solo en un espacio en el que comprar, sino en auténticos espacios de ocio y restauración. Entonces, ¿qué pasa con los locales a pie de calle? Pues es sencillo, también tienen que evolucionar. Pero, ¿hacia dónde?

Esta pregunta es menos sencilla, pero pasará por la reconversión de parte del parque de locales a otros usos, y, al igual que ha ocurrido con los centros comerciales, la especialización de otra parte del mismo.

Partamos de la base de que parte del negocio tradicional va a persistir. Todavía hay muchos clientes que prefieren recurrir a las tiendas convencionales para hacer sus compras, ya sea por la comodidad de la cercanía o por apoyar el comercio local, que cada día tiene más defensores. Y es que los locales comerciales y el tráfico peatonal que generan dan un plus de seguridad a las calles, a la vez que impulsan la economía del barrio.

En cuanto a la reconversión a nuevos usos, cada vez es más habitual la reconversión de locales comerciales a vivienda, motivado, principalmente por la subida de precios de los alquileres y de compraventa. Cada vez más inversores privados y profesionales encuentran en los locales comerciales una solución asequible al problema habitacional, incluso algunas de las nuevas legislaciones acerca de la vivienda turística apoyan de manera no intencionada este tipo de reconversiones, en el sentido que requieren accesos independientes a la misma para minimizar las molestias al resto de vecinos.

Sin embargo, ésta no es una salida válida para todo el stock, ya que el local debe cumplir unas características determinadas en función de la legislación urbanística aplicable, relacionados con la superficie por habitante, altura del inmueble, ventilación o accesibilidad, entre otros.

Por último, tenemos que hablar de la especialización del retail y de la importancia de proporcionar al cliente un valor diferencial único, que le incentive a desplazarse hasta nuestro local y adquirir nuestros productos o servicios. Éste punto es el menos fácil de concretar, pero también el que más posibilidades aporta, desde boutiques de repostería hasta tiendas especializadas en maquetación y coleccionismo, pasando por centros de estética y lavanderías 24 horas. Una vez más, renovarse o morir.