La oficina flexible, una realidad consolidada

Desde misoficinas.es comprobamos día a día que lo que hoy está en juego no sólo es alquilar metros cuadrados, sino disponer de una serie de posibilidades, de alternativas dentro de un mismo espacio, incluida la del descanso y la desconexión.

La cultura empresarial ha cambiado, y con ello llegan nuevas formas de trabajar. No solo se debe a un cambio generacional, sino a la búsqueda de inspiración, creatividad y apoyo en la tecnología para desempeñar mejor nuestras labores. El impacto de la digitalización en los negocios ha sido especialmente relevante, permitiendo una eficaz y rápida interconexión entre todos los agentes que conforman el ecosistema empresarial, sin que, necesariamente, tenga que primar el contacto físico.

Surge en este contexto un modelo de espacio empresarial en el que prima la flexibilidad, con el objetivo de retener el talento. El concepto coworking o espacio flexible, se desarrolla con las ideas, planificación y trabajo de diseñadores, arquitectos, interioristas y constructores, que buscan alcanzar los mayores niveles estéticos, sin restar practicidad, comodidad y seguridad al activo.

La sostenibilidad es una exigencia normativa y ética, pero también lo son los requerimientos de la nueva figura que está afianzándose en las plantillas con distintas denominaciones: "happines manager", "feelgood manager", "happiness performance manager" o "chief happiness officer". Este nuevo cargo, importado de Silicon Valley para las grandes corporaciones, está ya velando por la implantación de un entorno de trabajo óptimo, que permita mantener la motivación general e incrementar la productividad o eficiencia de cada trabajador.

Los activos tienen que ser motivadores, que atraigan, que sea plurales y que acojan la diversidad. La relación bidimensional inquilino/propietario también ha cambiado para diversificarse con la fórmula del coworking.

No es una moda o una tendencia, sino una realidad ya consolidada. Las grandes corporaciones ya han asimilado como propia y necesaria la reconversión a este modelo, al igual que ocurre con los procesos de digitalización de las empresas. Ya es una exigencia, más que una opción, si quieres ganar en competitividad.

Estamos obligados a observar y preservar estas variables a la hora de adoptar decisiones, porque el denominado modelo coworking o espacio flexible tiene mucho recorrido, afecta a todos los sectores empresariales y se ha instalado para quedarse.