El incremento de la inversión esperada en el 2ºT generará un contundente final de 2012 para el mercado de oficinas. - 13/03/2012

El incremento de la inversión esperada en el 2ºT generará un contundente final de 2012 para el mercado de oficinas.

A pesar de la falta de confianza en los mercados de inversión inmobiliaria del mundo, se prevé un mercado alista durante la segunda mitad del año con un aumento del 20% en los niveles de actividad, impulsado por un incremento en la confianza y una liberación de la reprimida demanda inversora y arrendataria.

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Oficina Propiedad de Regus en CBD (Paseo de la Castellana 95), Madrid

Esto no quiere decir que vayan a sucederse grandes cambios, ya que no se prevén grandes cambios respecto al año 2011, pero dentro de este total, existe un incremento potencial del 20% entre la primera y la segunda mitad del año, con un auge en la actividad debido a un incremento de la demanda así como a una mayor oferta de inversión resultantes de la venta de préstamos bancarios y recapitalizaciones.

El crecimiento potencial así como los cambios en la demanda de alquiler son aspectos especialmente dinámicos del mercado, en los que los inquilinos buscan espacios para atender mejor sus objetivos de negocio y no sólo para albergar a más personal. Es por eso que cada vez más los centros de negocios están tomando más importancia junto al ?coworking? (sobre todo en Madrid y Barcelona).

La demanda está surgiendo para dar cabida a nuevos mercados y reducir los costes laborales, del mismo modo que para hacer frente a cambios relativos a aspectos estructurales tales como los costes de energía, la sostenibilidad, los cambios tecnológicos, demográficos y de la metodología del trabajo y, por supuesto, el comercio electrónico. La búsqueda de seguridad y liquidez por parte de los inversores provocará que se genere una elevada demanda de las ciudades de enlace en todo el mundo.

Los inversores también ampliarán su búsqueda de oportunidades este año, algunos asumiendo más riesgo y otros valorando los riesgos que están dispuestos a afrontar. De hecho, está empezando a emerger una nueva jerarquía de los objetivos en la medida en que los inversores analizan los mercados más allá de su región o país para entender mejor los verdaderos riesgos y posibilidades de crecimiento.